Una profunda crisis

Á. V.
http://www.larazon.es/noticias/noti_rel30047.htm

En su libro «El inicio de Ratzinger», recientemente publicado en Italia, el historiador Alberto Melloni profundiza en la especial relación de Benedicto XVI con Europa. Una de sus principales conclusiones es que el Papa está convencido de que la crisis de identidad que denuncia viene de lejos. «Está convencido de que las frustraciones de la sociedad occidental posibilitaron primero el marxismo y después el relativismo, que han sido efectos de una vida pastoral sin eco», asegura Melloni quien también destaca que «el Pontífice ha insistido en el problema del relativismo en la cultura democrática europea, indicando que en la indiferencia del Estado respecto a la religión católica es la señal de una potencial degeneración dictatorial y de una radical hipocresía, construida para marginar la fe».