30 abril Domingo de la III semana de Pascua
Domingo de la III semana de Pascua
Cuando la cruz duele
--------------------------------------------------------------------------------
Domingo de la III semana de Pascua
Cuando la cruz duele
Evangelio: Lc 24, 35-48
En aquel tiempo contaban los discípulos lo que les había acontecido en el camino y cómo reconocieron a Jesús en el partir el pan. Mientras hablaban, se presentó Jesús en medio de sus discípulos y les dijo: Paz a vosotros. Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: -"¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo". Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: -"¿Tenéis ahí algo que comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: -"Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí, tenía que cumplirse. Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras". Y añadió: -"Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén".
Meditación:
El evangelio que la liturgia nos propone hoy es el pasaje de los discípulos de Emaús. Dos hombres que habían seguido a Jesucristo, que habían visto sus milagros, sus curaciones, que habían escuchado su mensaje. Sin embargo, el escándalo de la cruz borró en sus corazones cualquier tipo de esperanza. Nunca pensaron que el seguimiento de Cristo pasara por la cruz, no estaba dentro de sus esquemas.
Para el que cree en Cristo resucitado mil dificultades no hacen una duda. ¿Qué significa creer hoy en Cristo resucitado? Es saber, reconocer y experimentar que Él está presente en mi vida y que no es una idea del pasado ni una simple enseñanza. Recordemos las palabras de Juan Pablo II: "El cristianismo antes que una doctrina, es un acontecimiento, o mejor, una Persona: es Jesús de Nazareth".
En este evangelio observamos que la actitud de los discípulos de Emaús es la de no aceptar el camino del sufrimiento y el dolor. No es comprensible, razonable según la mente humana, que Cristo haya tenido que morir en la cruz, y en consecuencia que la cruz en mí sea signo de redención. ¿No dice la Escritura "maldito el que pende de un madero", o sea, el que es crucificado?
Todos en alguna ocasión, hemos exclamado: ¡nosotros esperábamos...! Esperábamos que la fe fuera más tangible. Esperábamos que la vida no tuviera tantos contratiempos. Esperábamos que la comunidad parroquial o asociación o movimiento no tuviera errores. Olvidamos que todos esos "esperábamos" esconden muchas veces el rechazo de la cruz. Sacrificio y cruz que nos purifica, nos hace aferrarnos a las verdades eternas, nos hace encontrar nuestra única seguridad en Dios; todo lo demás son medios para llegar a Él.
Oración:
Señor, acompáñame en el camino y explícame el porqué de tantas cosas que me hacen exclamar: "Nosotros esperábamos..." Ayúdame a encontrar en tu cruz el sentido de todas estas circunstancias, para no verlas con pesimismo y tristeza.
Propósito:
Durante unos minutos pensaré en aquellas realidades costosas (cruces) que no he iluminado con la cruz de Cristo y haré un propósito firme de afrontarlas con aceptación y fe.
Te invitamos a recibir la meditación diaria. Son meditaciones publicadas por cortesía del "Misal-Meditación", sobre la liturgia de la misa de cada día. Para mayor información puede dirigirse en España a: logosiber@logosiber.org y en México a: meditaciones@cfintegral.com
En el sitio de Regnum Christi podrá encontrar también Retiro mensual en audio y la Hora Eucarística semanal.
--------------------------------------------------------------------------------
Puedes enviarnos tu testimonio a testimonios@regnumchristi.org
Quedamos a tu disposición en infoesp@regnumchristi.org
© Regnum Christi http://www.regnumchristi.org


