26 de Abril

358. San Tarcisio, San Isidoro, San Pascasio, Beata Alida y San Riquerio

San Tarcisio, mártir de la Eucaristía (siglo III)

El Martirologio Romano cuenta así la vida de este joven santo: "En Roma, en la
Via Apia fue martirizado Tarcisio, acólito. Los paganos lo encontraron cuando
transportaba el Sacramento del Cuerpo de Cristo y le preguntaron qué llevaba.
Tarcisio se negó a responder y los paganos lo apalearon y apedrearon hasta que
exhaló el último suspiro pero no pudieron quitarle el Sacramento de Cristo.
Los cristianos recogieron el cuerpo de Tarciso y le dieron honrosa sepultura en
el Cementerio de Calixto."

San Isidoro, Obispo y Doctor de la Iglesia (560-636)

Su familia era originaria de Cartagena, España. Era el más joven de cuatro
hermanos: San Leandro, Fulgencio y Florentina. Luchó contra la herejía
arriana, todavía muy extendida entre los visigodos. Escritor insigne, convocó
y presidió numerosos concilios, contribuyendo decisivamente al florecimiento de
la vida religiosa en España.

San Pascasio Radbert (+865)

Nació en Soissons, Francia, y fue abandonado de niño bajo el pórtico de Nuestra
Señora de Soissons. La abadesa Theodrade, prima hermana de Carlomagno, lo
recogió y educó lo mejor que pudo. San Pascasio siempre habló de ella con
gratitud y veneración, pero la abandonó para correr aventuras.

Se convirtió a los veintidós años y fue Adelardo, hermano de Theodrade, abad de
Corbie, quien lo acogió entre sus monjes. Llegó a ser un reconocido profesor
que dio celebridad a las escuelas de Corbie. Fue elegido abad y siete años más
tarde se organizó una especie de revolución entre los hermanos que le obligó a
refugiarse en la abadía de Saint-Riquer. No se sintió contrariado por ello.
Era un escritor nato y tenía varias obras en marcha. "¡Qué felicidad- decía-
ser arrojado en brazos de la filosofía y de la sabiduría y poder beber de nuevo
en mi otoño la leche de las Escrituras que han alimentado mi juventud!". Los
monjes de Corbie terminaron por llamarle de nuevo, volvió y vivió con ellos
como simple religioso, edificándoles con su ejemplo y continuando sus
escritos.

Beata Alida O Alda (1249-1309)

Nació en Siena, Italia y se desposó, siendo joven, con Bindo Bellanti, que
pertenecía como ella a la nobleza de Siena. Cuando a los treinta años perdió a
su piadoso y buen marido al que ella tanto amaba, entró en la Orden tercera de
los "humiliados". Durante un tiempo se retiró a la soledad del campo y después
entró en el hospital de Siena, para cuidar enfermos hasta su muerte.

San Riquerio (+645)

Nació cerca de Centule, hoy Saint-Riquier, Francia, hijo de un noble picardo.
Se convirtió escuchando a unos monjes irlandeses. Después de cuidar leprosos
se hizo misionero itinerante y fundó y dirigió el monasterio de Centule en
Ponthieu. Pasó sus últimos años llevando vida eremita con su discípulo
Sigoberto, en el bosque de Crécy. Cuando murió, Sigoberto, siguiendo sus
instrucciones, colocó a su maestro en la oquedad del tronco de una vieja
encina. Y allí descansó hasta el día que Carlomagno reemplazó ese féretro
rústico por un cofre de oro que regaló a los monjes de Centule.

* Propósito para hoy: comulgar con la mayor devoción posible, dedicando un
tiempo a dar gracias después de la Misa por el insigne honor que me hace
Jesucristo de alojarse en mi alma.